Sopas de Marruecos: platos para disfrutar con la cuchara

Sopas de Marruecos: platos para disfrutar con la cuchara

Las sopas de Marruecos son platos fundamentales en la gastronomía del país: fáciles de preparar, ideales para comenzar un almuerzo y muy apreciadas en invierno, aunque se pueden tomar a lo largo de todo el año. En las siguientes líneas te mostramos cuáles son las elaboraciones más populares, que a buen seguro encontrarás en las cartas y los menús de los restaurantes donde te pares a comer o cenar durante tu viaje. 

Harira, la sopa más popular

Si hubiera que elegir una entre todas las sopas de Marruecos, esa sería sin duda la harira: se trata de la más popular porque va indisolublemente asociada a un momento clave del año, esto es, el Ramadán. Lo habitual es que cada iftar (cena para romper el ayuno) se sirva esta sopa contundente, junto con otras elaboraciones tradicionales, como la chebakia.

La harira es una sopa que tiene muchas variantes, pero se puede decir que la receta básica incluye fideos, garbanzos y cebolla, además de carne (aunque también existe la versión vegetariana sin ésta). Para darle sabor al caldo, los ingredientes empleados son tomate triturado (y concentrado de tomate), apio, perejil, canela, cilantro y jengibre, lo que la convierte en una sopa muy aromática. En muchas casas y restaurantes, se emplean lentejas junto con los garbanzos (o en lugar de ellos).

Hssoua, para el desayuno o la cena

Otra de las sopas de Marruecos que goza de gran popularidad es la hossua. Y de nuevo, se trata de un plato con diferentes versiones. La primera versión es la que emplea sémola de trigo o cebada, en cuyo caldo se emplea tomate (a veces picante) y aceite de oliva, así como especias que lo aromatizan, como cúrcuma y jengibre. En la segunda versión, se sustituye el tomate por leche (lo que deja un acabado blanco muy reconocible), además de aceite de oliva y comino. Tanto uno como otro, por cierto, suelen recibir el nombre largo de hssoua belboula y es un plato muy popular como desayuno, aunque también se puede servir como sopa ligera a última hora del día. 

Chorba de Fez, una sopa con ricos tropezones

Con el término chorba o çorba se conoce a numerosas sopas del norte de África y Turquía, cada una con sus diferentes versiones. Una de las más populares es la argelina, pero Marruecos tiene también la suya: la fassia, que se puede traducir como “de Fez”, pues es en esta ciudad donde resulta típica y muy popular. Se trata de una sopa compuesta de un caldo muy sabroso y especiado (perejil, cilantro, cúrcuma, comino, azafrán, cardamomo…), con fideos y numerosas verduras cortadas en daditos, como pueden ser zanahoria, nabos, patatas, tomate y cebolla, así como trocitos de carne de ternera.

Las cremas, otra seña de identidad

Por último, en este post sobre las sopas de Marruecos no podemos olvidarnos de otros platos de cuchara (o para mojar el pan), que son las cremas o purés, como ocurre en el resto de gastronomías del norte de África y Oriente Próximo. Por ejemplo, la bissara, que es una crema hecha a base de habas o guisantes, que se trituran junto con ajo, cebolla, jugo de limón y aceite de oliva. Y aunque no son exactamente platos marroquíes, es probable que durante tu viaje encuentres también baba ganoush y hummus, que son dos purés o cremas a base de berenjenas y garbanzos, respectivamente.

En definitiva: las sopas de Marruecos son platos muy sabrosos gracias a sus caldos aromáticos y especiados, a las que se añade una amplia variedad de ingredientes a modo de tropezones (verduras, legumbres, trozos de carne), que también admiten versiones veganas con sólo suprimir la carne de la receta. ¡No pierdas la ocasión de probarlas durante tu viaje!