El Puente Natural de Iminifri representa una excursión popular desde Marrakech, especialmente para la población local pero cada vez más para los viajeros que pasan varios días en esta ciudad. En este post te contamos dónde se encuentra exactamente, qué lo hace especial y cómo puedes hacer para descubrirlo, si te gustan los monumentos esculpidos por las fuerzas de la naturaleza.
Dónde está el Puente Natural de Iminifri
Como decíamos, el Puente Natural de Iminifri está cerca de Marrakech. Concretamente, a unos 100 km al este de dicha ciudad, a las afueras de Demnate (región Béni Mellal-Khénifra, provincia de Azilal), en la falda norte del Alto Atlas. Esta localidad cuenta con poco más de 30.000 habitantes y, aunque no forma parte de los grandes circuitos turísticos internacionales, tiene el atractivo de su naturaleza y geología. Su principal reclamo es, precisamente, este puente natural.
¿Cómo es este puente natural?
El Puente Natural de Iminifri se trata de un arco formado en la roca sedimentaria, principalmente caliza y dolomía. Por tanto, más ‘jóvenes’ que otras rocas metamórficas y plutónicas, de modo que también son más sensibles a la erosión. Es por ello que en este punto, gracias a la escorrentía de un antiguo curso de agua, se creó este puente que parece mágico. De hecho, en determinadas épocas del año, principalmente durante el deshielo, es posible observar el fluir del agua y algunos saltos en el entorno.
Además de la plataforma suspendida que crea el ojo del puente, en el Puente Natural de Iminifri hay otros atractivos asociados habitualmente al paisaje kárstico, propio de la erosión de la roca caliza. En este caso, se pueden observar numerosas estalactitas que cuelgan de la parte superior del puente, fruto de la erosión de miles y miles de años. Y sobre la superficie, un tapiz de vegetación que ha conquistado el suelo, dando un contrapunto verde al color marrón de la roca.
Esta imponente visión y su apariencia sobrenatural ha motivado el surgimiento de numerosas leyendas entre la población bereber, que es mayoritaria en la localidad de Demnate y su entorno. Por ejemplo, la que sitúa aquí la morada de un gran ogro que atemorizaba a la población local (de hecho, el nombre de Iminifri significa “puerta del abismo”). Más romántica es la que personifica a los dos lados del puente como amantes cuya relación no era aprobada por sus respectivas familias y que el día que se dieron la mano, quedaron petrificados en este arco de roca. Y es por ello que todavía hoy sigue siendo un lugar simbólico para parejas que esperan casarse en breve.
Cómo visitar este monumento natural
Al ubicarse a unos 100 km al este de Marrakech, el Puente Natural de Iminifri se concibe como una excursión desde la ciudad roja. Para algunos, puede que no posea el atractivo suficiente como organizar una jornada completa en su entorno, pero sí puede combinarse en un viaje privado en coche con la visita a otro monumento natural del entorno: las cascadas de Ouzoud, a unos 70 km de Demnate.
Aunque el Puente Natural de Iminifri no es demasiado conocido entre los viajeros internacionales, su entorno cuenta con una humilde oferta de restauración y hostelería, incluyendo hoteles de tipo kasbah o alojamientos rurales de tipo ecolodge, donde es posible entrar en contacto con gentes locales, gastronomía tradicional y actividades ancestrales como la producción de tejidos en telares artesanales.
Además, el entorno del Puente Natural de Iminifri cuenta con senderos mínimamente acondicionados (no para personas con movilidad reducida), con escalones habilitados en la roca para poder recorrer el arco de un lado a otro, bajando por uno y subiendo por el opuesto, y lograr así el mejor ángulo para tomar la fotografía.