El Museo Ibn Battuta de Tánger se suma a los atractivos turísticos que tiene la ciudad: inaugurado en 2022, es un magnífico complemento a otras visitas como el Museo de la Legación Americana o la medina. En este post te contamos qué hay en él, por qué puede resultar interesante darse una vuelta por sus salas y la información básica que debes conocer para organizar tu visita.
Quién fue Ibn Battuta y por qué un museo aquí
Lo primero que conviene saber es quién fue Ibn Battuta: fue un célebre viajero nacido en Tánger en 1304, que pasó 30 años de su vida viajando ininterrumpidamente por los tres continentes del entonces mundo conocido. Proveniente de una familia de magistrados, su posición social y económica le permitió emprender estos largos viajes, que organizó con el claro objetivo de realizar la peregrinación a La Meca, mejorar su formación y saciar su curiosidad sobre el resto de civilizaciones.
Tal hazaña llegó a los oídos del sultán de la dinastía meriní Abu Inan Faris, que gobernaba desde Fez, y ordenó que un erudito escritor de su época pusiera por escrito todos sus viajes de exploración. Dicho escritor fue el granadino Ibn Yuzayy, quien escribió la obra El viaje (la Rihla), dictado por el propio Ibn Battuta, gracias al cual conocemos su vida y expediciones. Es por ello que muchos lo consideran el equivalente marroquí al veneciano Marco Polo, y pese a que muchos de sus relatos pueden contener exageraciones o idealizaciones, se trata de un retrato muy valioso de las sociedades que conoció de primera mano.
Qué hay en el Museo Ibn Battuta de Tánger
El museo, promovido por la Asociación Ibn Battuta, muestra la vida y el legado de este célebre viajero, con una presentación museográfica donde tiene mucho peso el material audiovisual. Por ejemplo, un enorme mapamundi donde se representan los trayectos que completó este viajero desde que salió de Tánger en 1325. Ese gran itinerario, grosso modo, fue:
- De Tánger a La Meca por la costa mediterránea norteafricana y Egipto (navegando por el Nilo), para después cruzar el Mar Rojo y llegar a la ciudad santa del Islam.
- Tras ello, exploró los territorios de las actuales Irak, Irán y Kurdistán, para regresar de nuevo a La Meca y desplazarse a Yemen.
- Desde ahí, recorrió la costa este africana (actuales Etiopía, Zanzíbar, etc.), para después proseguir por Anatolia y Constantinopla, por entonces bajo dominio bizantino.
- Después viajó también por el sudeste asiático, India y China, y emprendió regreso a casa por el Mediterráneo, vía Cerdeña.
- Pero de vuelta en Tánger, emprendió dos viajes más: uno por el entonces Reino de Granada (Ronda, Málaga, Gibraltar) para ayudar en la defensa frente al asedio del ejército castellano de Alfonso XI y otro por la actual Malí, formando parte de una ruta caravanera que cruzó el Sahara.
Otro de los atractivos del Museo Ibn Battuta de Tánger son las maquetas que reproducen los barcos que tomó para realizar algunos de sus viajes marítimos, o los monumentos que formaron parte de su programa de viaje. Vestimentas y sillas de montar nos hacen también imaginar sus trayectos, y los paneles informativos aportan información detallada de todo.
Información para la visita
Si tienes pensado visitar el Museo Ibn Battuta de Tánger, estos son algunos datos prácticos:
- Dirección: Rue Riad Sultán (barrio de la kasbah, en el llamado Borj Naam)
- Horario: abierto todos los días, de 9.00 a 16.30 (puede haber variaciones durante el Ramadán o en otros momentos del año)
- Precio: 50 dh para adultos extranjeros (existen precios reducidos para otros colectivos)
Su tumba, por cierto, no está en el recinto del museo, sino en una callejuela de la medina de Tánger.