Seguramente hayas oído hablar del mini Sahara en Agadir, especialmente si has estado buscando información sobre tu viaje por el sur de Marruecos. Pues bien: en este post te explicamos cuál es el significado y por qué es una propuesta seguida por muchos turistas que recalan en los resorts de este sector de la costa atlántica.
Las dunas de Rasmouka: la clave
Cuando uno piensa en el Sahara, la primera imagen que le viene a la mente es la de grandes dunas de arena fina y dorada, que reciben el nombre de ergs, distintas a las hamadas. Sin embargo, esa es sólo una de las muchas caras que ofrece este desierto, y en Marruecos son escasas. Quizás esa escasez hace que, las pocas que hay, atraigan a muchos visitantes, dada su innegable belleza. Las más famosas son las de Erg Chebbi (Merzouga) y Erg Chigaga (Zagora).
Ambos rincones del Sahara están muy alejados de Agadir. Pero relativamente cerca de este destino turístico, situado al sur del país, se ubican otras dunas: las de Rasmouka. Son más pequeñas y no se pierden en el horizonte cuando el viajero las contempla. Pero son dunas al fin y al cabo, y su interés natural también es elevado. Es por ello que se las conoce como mini Sahara.
Se encuentra a unos 100 km al sur de la ciudad de Agadir (1 hora y media de carretera), al otro lado del Parque Nacional de Souss-Massa, cerca del embalse de Barrage Youssef Ibn Tachfin, con estribaciones hacia la costa atlántica.
Qué se puede hacer en el mini Sahara
En las dunas de Rasmouka y su entorno se pueden realizar diferentes actividades asociadas a este entorno. Por ejemplo, es posible recorrerlas a bordo de un todoterreno 4×4, incluso conducir por ellas si se opta por el alquiler por horas de un vehículo de este tipo. Circular por este terreno tan denso de arena es toda una experiencia que no siempre se puede vivir en otros lugares.
Otra de las propuestas a disfrutar en el mini Sahara son los paseos en animal, como antaño hicieran los nómadas del desierto aquí y en otras dunas más grandes del Sahara. Por supuesto, pasear en dromedario es una de las opciones estrella, pues este noble animal es el que está más asociado a los desplazamientos por las dunas.
No obstante, dado que en el entorno de Rasmouka hay poblaciones con todos sus servicios, incluidas granjas con otros animales, también se ofrecen paseos en equinos. Concretamente, a caballo y en burro: el primero permite recorrer espacios más amplios, mientras que el segundo es a su vez una ocasión para conocer de cerca este animal tan importante para la vida cotidiana en el medio rural.
Más allá de esto, es posible disfrutar de una manera libre de las dunas de Rasmouka. Y dado que en algunos casos tienen pendientes considerables, lanzarse por ellas será una diversión espontánea y emocionante, especialmente para los que viajan hasta aquí en familia. Además, se puede hacer coincidir este momento con el de la puesta de sol, que aquí adquiere una belleza especial, pues se contempla cómo el sol cae por detrás del océano Atlántico.
Cómo visitar el mini Sahara: una excursión
No existen medios de transporte públicos para desplazarse desde Agadir hasta el mini Sahara. Por tanto, para visitarlo es preciso organizar una excursión privada en vehículo con chófer, un servicio que nuestra agencia puede proporcionarte si así lo deseas. De esta manera, se puede programar una experiencia a medida, durante el tiempo deseado, entre media jornada y una jornada completa. En este último caso, se puede optar por combinar la visita al mini Sahara con un safari por el Parque Nacional de Souss-Massa, pues está de camino desde/hacia Agadir.




