Cascadas de Sefrou: dónde están y cómo son

Cascadas de Sefrou: dónde están y cómo son

Las cascadas de Sefrou suponen una de esas sorpresas que los viajeros no espera encontrarse en Marruecos pero que nos dan buena cuenta de la diversidad de paisajes que caracteriza al país. En este post te contamos dónde están y cómo son, para que valores la posibilidad de desplazarte hasta ellas, con la ayuda de un vehículo privado con chófer que puede proporcionarte nuestra agencia.

Dónde están las cascadas de Sefrou

Las cascadas de Sefrou se llaman así porque la localidad más cercana es precisamente esa, Sefrou. Se encuentran a escasos 2 km de su casco urbano, motivo por el que son muy populares entre los habitantes de esta pequeña localidad. De hecho, existe una vereda que lleva hasta aquí, aunque la forma más cómoda de desplazarse es por carretera.

Recordemos que Sefrou es una ciudad de unos 80.000 habitantes en la región de Fez-Mequinez, a unos 40 km al sureste de Fez. Por ello, la visita a estas cascadas también se puede plantear como una excursión desde este importante destino del centro-norte de Marruecos.

Sefrou y, por tanto, sus cascadas, se ubican en las primeras estribaciones del Medio Atlas: aunque no es exactamente un paraje montañosos, sí es un entorno natural caracterizado por un relieve irregular, en buena medida moldeado por los cursos de agua que por aquí discurren. De hecho, el propio centro histórico de Sefrou está atravesado por el río o arroyo Oued Aggai, que a las afueras de la localidad forma estas cascadas.

En cualquier caso, estas cascadas no son las únicas de la provincia de Sefrou. De hecho, no muy lejos de aquí están las de Imouzzer Kandar, con las que no se deben confundir: están a unos 30 km al suroeste de Sefrou y, por tanto, se pueden concebir como una alternativa a las de Sefrou si estas no están disponibles, por alguna razón.

Cómo son las cascadas de Sefrou y cuándo verlas

Al igual que la mayoría de las cascadas de Marruecos, se trata de un humilde salto de agua y no de una opulenta catarata. Eso se debe, lógicamente, al clima y naturaleza del país. Dada la acusada sequía veraniega, incluso en un entorno montañoso como el del Medio Atlas, los cursos de agua de la región sufren una gran variación estacional, llegando a secarse en muchos casos.

Pero en este y otros casos del país, su interés no sólo está en la belleza, sino también en la rareza: al ser escasas las cascadas de Marruecos, las de Sefrou se presentan como una bonita excepción. Y así lo conciben también los propios habitantes de la ciudad y de los alrededores, que se desplazan hasta aquí para fotografiarse o incluso para refrescarse. Es por ello que este área cuenta con un balcón-mirador e incluso una humilde oferta hostelera a modo de chiringuito.

El momento más adecuado para ver las cascadas de Sefrou es la época invernal y primaveral, especialmente si se trata de un año lluvioso. En invierno y en días de precipitaciones, es posible presenciar la caída del agua en curso. Y en primavera, que es época de deshielo en el Medio Atlas, esta cascada alcanza su máximo anual. Si a ello le sumamos que las temperaturas son más amables, que la vegetación ha despertado y que el riesgo de lluvia es bajo, los meses de marzo y abril se presentan como los más adecuados para venir hasta aquí. En verano y otoño, en cambio, la visita es quizás menos interesante.

En cualquier caso, te recomendamos informarte antes de cómo está siendo el año en curso en cuanto a precipitaciones y valorar así si merece la pena organizar una excursión hasta Sefrou para ver sus cascadas y otros atractivos de la localidad, como las casas cueva de Bhalil.