La presencia de burros en Marruecos, a la vista y alcance de todos en muchos casos, es algo que sorprende a muchos viajeros. Y es que ha sido siempre un animal fundamental para la vida de sus gentes. En este post te contamos algunos detalles que te vendrá bien conocer, sobre todo si quieres entrar en contacto con ellos durante tu viaje por el país.
Situación de los burros en Marruecos
Según algunas estimaciones, hay más de 900.000 burros en Marruecos, para una población de unos 37 millones de personas. Se trata de una cifra sorprendentemente alta para los tiempos actuales, lo que denota que este animal sigue siendo importante en muchos aspectos de la vida. Sobre todo, en áreas rurales, donde se sigue empleando para las labores agrícolas, para el acarreamiento de carga o incluso como medio de transporte, pues se trata de un país de relieve montañoso y caminos sinuosos donde estos asnos son los mejores aliados.
Sin embargo, no podemos olvidar otro aspecto preocupante: muchos de ellos sufren el abandono por ser cada vez menos necesarios en el día a día, lo que provoca que su población mengüe a pasos agigantados. Para corregir esto, son también muchos los que consideran que el turismo puede ayudar al mantenimiento de este animal, y también de su bienestar, haciéndoles partícipes de algunas actividades.
Burros en actividades turísticas
Como decíamos, el turismo se puede concebir como un aliado para la conservación de los burros en Marruecos. Por ejemplo, empleándose en actividades como paseos por entornos especiales. En líneas generales, estos nobles animales pueden hacer recorridos similares a los que llevan a cabo los dromedarios. Esto permite subirse a lomos de un asno en entornos tan diferentes como el Palmeral de Marrakech, las dunas de Merzouga o el Parque Nacional de Souss-Massa.
En otras ocasiones, el interés radica en presenciar cómo los burros siguen formando parte de la vida cotidiana de los marroquíes. Ejemplos de ello pueden surgir espontáneamente a ojos del viajero, pero sin duda la experiencia más icónica es la del parking de burros de Rissani: en esta ciudad cercana a Merzouga se ubica una explanada junto a la medina donde sus dueños estacionan sus burros mientras acuden a sus quehaceres diarios, sobre todo los días de mercado. Además, muy cerca de él se encuentra el mercado de ganado, y estos mismos animales son objeto de compra-venta.
Iniciativas de conservación de burros en Marruecos
Más allá de estas actividades donde los burros son protagonistas, en Marruecos también es posible entrar en contacto con otras iniciativas que tienen como único objetivo la conservación y la concienciación acerca de esta especie de equino. Por ejemplo, el Refugio Jarjeer, creado por una pareja británica al sur de Marrakech, donde se cuida a varios centenares de mulas y burros que han sido abandonados en el país.
Con un carácter más lúdico pero igualmente concienciador es el Festibaz, un festival o moussem que se celebra en Imilchil y en el que se organizan pruebas y eventos con el burro como protagonista. Por ejemplo, un concurso de belleza o una carrera de velocidad. Son ya más de una docena de ediciones las que llevan celebradas en este pueblo del Alto Atlas, donde el asno sigue teniendo una importancia vital.
Por último, te recordamos que Turismo Marruecos es una agencia con especial sensibilidad por los animales. Y si incluimos actividades turísticas con burros o dromedarios en nuestros programas es porque tenemos la garantía por parte de los proveedores de que llevan una vida donde prima el bienestar. Así que no dudes en preguntarnos al respecto si tienes curiosidad por conocer de cerca y con respeto a los burros en Marruecos.